Ejercicios para fortalecer el trasero

Sobre todo a las mujeres, nos preocupa bastante el tener el trasero caído. Es un problema porque muchas veces pensamos que si no tenemos el culo respingón, los pantalones y vaqueros no nos quedarán del todo bien.

El problema es combatir lo que es la acumulación de grasa en la zona de las nalgas y en la zona de las cartucheras.

Para ello les vamos a dar cuatro ejercicios muy sencillos para conseguir que la zona de las  “posaderas” sea algo digno de admirar.

Glúteos. Sentadillas

Hacer sentadillas, es un ejercicio fabuloso para subir el culete y tenerlo respingón. Muchas veces el hacer sentadillas es aburrido porque perdemos el equilibrio y nos cuesta ponernos a ello.

Un truco para hacerlas mejor es emplear un palo de escoba.

Bien colocado sobre los hombros, lo cual nos dará estabilidad y permitirá un mayor equilibrio o bien en vertical delante de nosotros para usarlo como apoyo en la bajada.

Tenemos que bajar hasta que los glúteos queden a la altura de las caderas.

Glúteos. El puente

Hacer el puente es algo que hemos hecho todos de pequeños, pero que cuando somos mayores y lo asociamos a deporte, ya no nos parece tan divertido.

Tumbados en el suelo, con los pies apoyados y las piernas un poco abiertas a la altura de la cadera, subiremos y bajaremos sin despegar la espalda del suelo, es decir, moviendo sólo de la cadera hacia abajo.

Cartucheras. El péndulo

Las cartucheras son bastante antiestéticas. Para acabar con ellas, usando de nuevo un palo de escoba como apoyo, separaremos una pierna primero y otra después, consiguiendo un ángulo de 45 grados.

Esto reforzará la musculatura del muslo y de la zona de la cadera y glúteo.

Hacer repeticiones con cada pierna.

Cartucheras y glúteos. El perro

Nos ponemos a cuatro patas en el suelo, con los antebrazos colocados en el suelo y la espalda bien recta paralela al plano del suelo.

Despacio levantamos la pierna sin perder el ángulo de 90 grados del suelo. Como cuando un perro va a hacer pipí. Esto ayudará a nuestras cartucheras.

De la misma forma colocados, levantamos la pierna doblada, pero en vez de hacia la pared, hacia arriba, intentando con la suela del zapato tocar el techo, pero sin perder el ángulo recto de la pierna.

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